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El tráfico aéreo nacional en México creció un 12 por ciento en el 2006, debido a que los nuevos jugadores de bajo costo quitaron clientela a los estancados gigantes del sector y el Gobierno dejó en tierra a varios operadores de tamaño mediano. El número de pasajeros aumentó el año pasado más de 2.3 millones, a 22.2 millones, pero la expansión se sintió de modo disparejo, de acuerdo con estadísticas publicadas por la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT). El aumento fue disfrutado principalmente por cinco nuevas aerolíneas de bajo costo. Luego de transportar a aproximadamente 62,000 pasajeros en el 2005, durante el 2006 trasladaron a casi 3 millones, y para diciembre tenían una participación del 21 por ciento del mercado. Los gigantes tradicionales Mexicana y Aeroméxico, que hasta mayo controlaban el 60 por ciento del mercado, para diciembre sólo transportaron al 44 por ciento de los pasajeros en vuelos nacionales. A pesar de la rápida expansión del mercado en general, Mexicana y Aeroméxico, juntas, transportaron 36,564 pasajeros menos durante el 2006, en comparación con el 2005. Avolar, la primera aerolínea de bajo costo, comenzó a volar en septiembre del 2005. Los operadores de descuento rápidamente han reformado a la industria aérea mexicana, obligando a los rivales a disminuir el precio de los boletos y los costos laborales para soportar la competencia en sus rutas más lucrativas. Reguladores estiman que la industria continuará creciendo más del 10 por ciento anualmente durante los próximos tres años. Es probable que la aerolíneas se disputen esos pasajeros adicionales, así como aquellos de los operadores suspendidos. El mes pasado, el gobierno suspendió a Líneas Aéreas Azteca, arguyendo preocupaciones por sus medidas de seguridad. La suspensión se dio después de la de Aerocalifornia, que el año pasado dejó de volar por un tiempo, también por razones de seguridad.
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